Cuota de autónomos e IRPF trimestral

Qué tramo te toca, cuánto pagas de cuota con el MEI de 2026, cuánto adelantas cada trimestre y qué te queda de verdad.

Sin incluir la cuota de autónomos: esa la restamos nosotros.

Afinar el cálculo (retenciones de tus facturas)

Solo llevan retención las facturas a empresas y otros autónomos, nunca a particulares.

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La cuota ya no es plana: son 15 tramos

Desde 2023 la cuota de autónomos depende de lo que ganas. El sistema tiene 15 tramos según tu rendimiento neto mensual, desde 200 € al mes para quien gana menos de 670 € hasta 590 € para quien supera los 6.000 €.

Para 2026 las cuotas quedaron congeladas respecto a 2025: la subida prevista, que llegaba a 206 € más al mes en los tramos altos, se retiró. Lo que sí sube es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, el MEI, que pasa al 0,9 % y afecta a todos los tramos por igual. En la práctica, quien pagaba 340 € pasa a pagar unos 350 €.

El detalle que más gente pasa por alto es cómo se calcula el rendimiento que determina el tramo: no son tus ingresos, ni siquiera ingresos menos gastos. A la diferencia se le resta además un 7 % de gastos de difícil justificación. Si facturas 40.000 € y tienes 8.000 € de gastos, tu rendimiento computable no son 32.000 € sino 29.760 €, es decir 2.480 € al mes: tramo 10, cuota de unos 350 € mensuales.

Puedes cambiar de tramo seis veces al año

Esto es dinero directo y muy poca gente lo usa. La normativa permite cambiar de tramo hasta seis veces al año, con efectos cada dos meses, ajustando tu previsión de ingresos según cómo vaya el ejercicio.

Al cerrar el año, la Seguridad Social regulariza: si cotizaste por debajo de lo que te correspondía, pagas la diferencia; si cotizaste de más, te la devuelven. Pero la devolución tarda, y mientras tanto el dinero ha estado fuera de tu cuenta.

Si estás teniendo un mal año, bajar de tramo a tiempo es un alivio de tesorería inmediato y perfectamente legal. Y al revés: si vas a facturar mucho más de lo previsto, subir de tramo evita una regularización dolorosa y, de paso, mejora tu base de cotización para la jubilación y la baja por enfermedad.

El modelo 130 y la trampa del 70 %

Además de la cuota, cada trimestre adelantas IRPF con el modelo 130: un 20 % de tu rendimiento neto acumulado en el año, restando lo ya pagado en trimestres anteriores y las retenciones que te hayan practicado tus clientes.

Aquí está la regla que decide si tienes que presentarlo o no: si más del 70 % de tu facturación lleva retención, quedas exento de presentar el 130. Es el caso típico del autónomo que solo factura a empresas, porque ya le están adelantando el IRPF factura a factura.

Quien factura a particulares está en la situación contraria: nadie le retiene nada, así que todo el IRPF sale por el 130, cuatro veces al año. Con 40.000 € facturados y 8.000 € de gastos, el rendimiento tras descontar la cuota ronda los 27.800 €, lo que supone unos 1.390 € cada trimestre. Conviene apartarlos según entran, no buscarlos el día 18.

La cuota es gasto deducible (y la gente no la deduce)

Las cuotas de autónomos que pagas a la Seguridad Social son gasto deducible en tu IRPF. Con la cuota del tramo 10, eso son unos 4.200 € al año que restan de tu rendimiento, y por tanto de tu factura fiscal.

Con ese mismo ejemplo de 40.000 € facturados y 8.000 € de gastos, la foto completa del año queda así: 32.000 € de rendimiento neto, menos 4.200 € de cuotas, menos unos 4.850 € de IRPF. Te quedan alrededor de 22.950 € limpios, es decir 1.912 € al mes.

Dicho de otra forma: de cada 100 € que facturas sin IVA, después de gastos, cuota e IRPF, se te quedan en el bolsillo unos 57. Ese es el número que conviene tener delante al poner precios, y el que casi nunca se calcula antes de aceptar un encargo.

Lo que este cálculo no incluye

El IVA no aparece por ninguna parte, y es deliberado: el IVA nunca es tuyo. Lo cobras por cuenta de Hacienda y lo liquidas cada trimestre con el modelo 303, restando el IVA soportado en tus gastos. Tratarlo como ingreso es el error de tesorería clásico del primer año.

Tampoco entran las bonificaciones. La tarifa plana deja la cuota en 80 € al mes durante los doce primeros meses, prorrogables otros doce si tu rendimiento neto se mantiene por debajo del salario mínimo. Si acabas de empezar, tu cuota real será mucho menor que la que sale aquí.

Y falta lo que declaras en la renta más allá de tu actividad: mínimo personal y familiar, hijos, aportaciones a planes de pensiones, donativos o deducciones autonómicas. La cifra de IRPF de esta calculadora es la de tu actividad económica, no tu declaración completa.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si mi previsión de ingresos no acierta?

No pasa nada grave: la Seguridad Social regulariza al año siguiente comparando tu rendimiento real con lo cotizado. Si pagaste de menos, te reclaman la diferencia sin recargo; si pagaste de más, te devuelven el exceso de oficio. Lo que sí conviene es ajustar el tramo durante el año para no descuadrar la tesorería.

¿La tarifa plana sigue existiendo en 2026?

Sí. Son 80 € al mes durante los primeros 12 meses de alta, ampliables a 24 si tu rendimiento neto se mantiene por debajo del salario mínimo interprofesional. Requiere no haber estado de alta como autónomo en los dos años anteriores, o tres si ya disfrutaste de la bonificación antes.

¿Puedo deducirme el coche o parte de mi casa?

La vivienda sí, en el porcentaje de metros que dediques a la actividad y declares en el modelo 036, con un 30 % de ese porcentaje aplicable a suministros. El coche es mucho más restrictivo: en IRPF solo se admite si se destina exclusivamente a la actividad, y Hacienda interpreta «exclusivamente» de forma muy literal.

¿Cotizar por lo mínimo es buena idea?

Es más barato hoy y más caro después. La base de cotización determina tu prestación por baja médica, tu paro de autónomo —el cese de actividad— y tu pensión de jubilación. Cotizar por el mínimo durante toda la vida laboral significa cobrar el mínimo cuando te haga falta.

Cálculo orientativo con la tabla de cotización de 2026. No sustituye a tu asesoría: las bonificaciones, la situación familiar y las deducciones autonómicas cambian el resultado final de forma significativa.